HALA BEDI IRRATIA.:.GASTEIZKO GAZTETXEA.Dos décadas de sueños y realidades
Hace ya más de dos décadas. Fueron momentos de nacimientos y cambios. Vitoria se convertía en Vitoria-Gasteiz. Una ciudad industrial, urbe obrera que acogió a miles de emigrantes, se transformaba en la capital artificial de un país singular. En ella, los fantasmas errantes de un país que ni existe, alumbraban dos criaturas: frágiles y bellas, proyectos de un mundo nuevo que, como el país que los acogía, nacían balbuceantes pero esperanzadas.
Mientras en el lago helado un geriátrico que nunca llegó a ser se convertía en reservorio de funcionarios tristes, en la colina más alta la casa del jardinero episcopal cambiaba su triste abandono por los mil colores negros del no futuro, un espacio donde los hijos de los obreros que no pudisteis matar formaban en las noches de Gasteiz la asamblea de majaras que decretó para siempre sol y buen tiempo.
Al tiempo que la nueva radio-televisión vasca nacía con vocación de mas-media, en un pequeño piso cedido por un actor carbonero, las voces de los sin voz se hacían escuchar libres de ataduras oficiales. Como cambian las cosas camarada gritaron a los trepas, escupían al alcalde y al ministro y fueron las malas que podían ser peores y así aprendieron a soñar con banda sonora propia canciones de mil colores negros.
Juan Ibarrondo


